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Llega la navidad y la lotería está más presente que nunca en nuestras mentes. Según publicaba ABC, el sorteo de navidad de 2017 ha puesto a la venta 5 millones de décimos más que en 2015, repartiéndose 70 millones de euros más en premios, alcanzando un total de 2.310 millones de euros.

Todas las campañas navideñas de Loterías y Apuestas del Estado proclaman que "el mejor premio es compartirlo". Sin embargo, en no pocas ocasiones el reparto de este tipo de ingresos acaba en los tribunales. Y no únicamente en la jurisdicción civil, también en la penal. 

Os dejamos el extracto de una sentencia emitida por el Tribunal Supremo el 22 de febrero de 2016 que confirma la condena a un año de prisión, por la comisión de un delito de apropiación indebida, a dos empleados que jugaban semanalmente a un sorteo de la ONCE junto con la encargada de la limpieza de la oficina en la que trabajaban, y que decidieron repartirse el premio en solitario aprovechando que su compañera estaba ausente el día en que la fortuna llamó a sus puertas. 

También fueron solidariamente condenados a abonar a su compañera su parte del premio, 33.333 euros.

"En consecuencia, en el caso actual nos encontramos claramente ante un delito de apropiación indebida, pues el recurrente se apropió para sí del dinero del premio que recibió con la obligación de entregarlo a la cotitular del cupón premiado. El título inicial del que surge la obligación de entregar la parte proporcional del premio correspondiente a la denunciante es la copropiedad del cupón premiado, que atribuye a los copropietarios el derecho al reparto del premio a partes iguales, si no se hubiese pactado otra cosa. El título final, una vez cobrado el premio por el recurrente, es la comisión o mandato tácito, pues ha de entenderse que el recurrente cobró el "billete en nombre y representación de los cotitulares, como gestor del cobro o mandatario de los mismos, recibiendo la totalidad del premio con la obligación de entregar su parte a cada uno de los copropietarios del billete".

"En definitiva, el recurrente se apropió para sí, repartiéndolo con la otra condenada que no ha recurrido, la tercera parte del premio perteneciente a la tercera titular del cupón de los ciegos que jugaban conjuntamente y que resultó premiado. Es decir se apropió de dinero recibido en función de un título que producía la obligación de entregarlo, lo que constituye el delito de apropiación indebida sancionado en el art 252 vigente cuando ocurrieron los hechos, y 253 vigente en la actualidad, que mantiene expresamente el dinero como objeto propio de esta modalidad delictiva".

 

Feliz navidad y próspero año 2018!!

La responsabilidad penal de las personas jurídicas es una realidad a la que llevamos adaptándonos desde 2010, y ha supuesto toda una revolución en la configuración de nuestro ordenamiento jurídico penal.

La entrada en vigor de la LO 1/2015 supuso un gran avance en la concreción de las bases que configuran el nacimiento de este novedoso tipo de responsabilidad criminal, sin embargo, quedan muchas sombras por despejar y mucho camino por recorrer hasta que su asimilación por parte de nuestro derecho penal sea plena.

Recientemente, el Tribunal Supremo (sentencia 668/2017 de 11 de octubre) ha dado otro paso hacia delante al recordar una vez más que, a pesar de su naturaleza impersonal, las personas jurídicas gozan de toda la protección que ofrecen los principios que rigen el proceso penal.

“cualquier pronunciamiento condenatorio de las personas jurídicas habrá de estar basado en los principios irrenunciables que informan el derecho penal". No cabe, por tanto, una objetivación de este rupturista régimen de responsabilidad criminal de los entes colectivos, construido de espaldas al principio de culpabilidad

http://noticias.juridicas.com/actualidad/jurisprudencia/12449-el-ts-repasa-las-garantias-procesales-de-las-personas-juridicas-en-su-ultima-sentencia/